En logística, el almacén no es solo un espacio físico. Es una herramienta operativa que permite ordenar flujos, absorber picos de actividad y dar respuesta a operativas complejas, especialmente en el transporte terrestre de contenedores marítimos.
Sin embargo, no todo el almacenaje funciona bajo el mismo concepto. En función de la mercancía, su origen y su destino, una operativa puede requerir almacén logístico convencional, instalaciones bajo régimen aduanero o una combinación de ambos.
En este artículo explicamos cómo se integran el almacén, el recinto aduanero y figuras como el ADT, el depósito aduanero o LAME dentro de una operativa logística real, y por qué esta flexibilidad es clave para un operador logístico integral.
Almacén logístico convencional: la base de muchas operativas
La mayoría de operativas logísticas no requieren régimen aduanero. En estos casos, el almacén logístico convencional es el pilar del servicio.
Este tipo de almacenaje se utiliza para:
- Mercancía nacional o comunitaria ya despachada
- Stock de clientes
- Consolidación y desconsolidación
- Cross-docking
- Apoyo a la planificación de transporte
Aquí el valor no está solo en el espacio disponible, sino en la capacidad operativa real: estanterías en uso, medios de manipulación, organización de flujos y coordinación con el transporte terrestre.
Cuando el almacén forma parte de la operativa —y no es un servicio aislado— permite adaptar ritmos, optimizar rutas y reducir movimientos innecesarios.
Almacén y contenedores marítimos: una relación directa
En el transporte terrestre de contenedores marítimos, el almacén cumple un papel clave en situaciones como:
- Esperas técnicas en puerto
- Desconsolidación para distribución interior
- Reorganización de cargas
- Ajustes de planificación
Contar con almacenaje integrado evita que el contenedor se convierta en un cuello de botella y permite gestionar la mercancía con mayor flexibilidad, tanto en operativas estándar como en Project Cargo.
Cuándo entra en juego el recinto aduanero
No todas las mercancías pueden —ni deben— pasar directamente a un almacén convencional.
Cuando la mercancía aún no ha sido despachada o requiere controles específicos, entra en juego el recinto aduanero.
Operar dentro de un recinto aduanero permite:
- Mantener la mercancía bajo control aduanero
- Centralizar transporte, almacenaje y documentación
- Evitar traslados innecesarios
Esto es especialmente relevante en operativas vinculadas a los puertos de Valencia, Barcelona y Algeciras, así como en los ejes logísticos de Madrid y Zaragoza.
ADT, depósito aduanero y LAME: figuras distintas para necesidades distintas
Uno de los errores más habituales es pensar que todas las figuras aduaneras cumplen la misma función. No es así.
Almacén de Depósito Temporal (ADT)
Se utiliza para la estancia temporal de mercancía mientras se define su destino aduanero. Es habitual cuando la mercancía llega a puerto y necesita tiempo antes de su despacho.
Depósito Aduanero
Permite diferir el pago de aranceles e impuestos, manteniendo la mercancía bajo control aduanero durante más tiempo. Es especialmente útil en operativas internacionales con planificación a medio plazo.
LAME
La LAME está destinada a mercancías sometidas a inspecciones específicas. No todas las instalaciones están habilitadas para ello, y su correcta gestión evita retrasos críticos en la cadena logística.
Elegir correctamente entre ADT, depósito aduanero o LAME impacta directamente en costes, tiempos y eficiencia operativa.
La clave: combinar almacén logístico y regímenes aduaneros
En una operativa logística real, lo habitual no es elegir entre “almacén” o “aduana”, sino combinar ambos según las necesidades de cada fase.
Un operador logístico integral con medios propios puede:
- Almacenar mercancía despachada en almacén convencional
- Gestionar mercancía pendiente de despacho en instalaciones aduaneras
- Coordinar transporte terrestre sin duplicar movimientos
- Adaptar la solución a la operativa, no al revés
Esta integración es especialmente relevante en operativas de contenedores marítimos, mercancía internacional y Project Cargo.
Logística integral aplicada a operativas reales
La logística moderna exige criterio operativo, no soluciones estándar.
Almacenes activos, estanterías en uso, infraestructuras aduaneras habilitadas y transporte terrestre coordinado forman parte de una misma solución.
En SYRGROUP trabajamos la logística desde esta visión integral, combinando almacenaje logístico convencional, recinto aduanero y transporte terrestre de contenedores marítimos para dar respuesta a operativas reales, no teóricas.

